lunes, 16 de febrero de 2009

La Hija del Fletero

La Hija del Fletero
Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota
Lobo Suelto / Cordero Atado



La hija del fletero, linda e infinita
volvió a Madrid, donde parece que es feliz.
Ese día me mandó al descenso.
Recuerdo como su mirada me volteó.


Pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa.
Ay! Si pudieras recordar sin rencor.


En mi buzón hay un par de cartas suyas.
Fueron juntandose y no tengo el valor.
Todavía su amor me descargas.
Nunca tuvo higo seco junto a mi.

Pero a los ciegos no les gustan los sordos,
y un corazón no se endurece por que sí.

"No calentás la misma cama por dos noches",
me reclamaba y no la quise oír.
Hice de todo por impresionarla,
y dejé huérfano todo su penar.

Pero dos que se quieren, se dicen cualquier cosa.
Ay! Si pudieras recordar sin rencor.


No me gustó como nos despedimos.
Daban sus labios rocío y no bebí.

Sopa de almejas es todo lo que como.
Siempre fui menos que mi reputación.

Pero a los ciegos no les gustan los sordos,
y un corazón no se endurece por que sí.

1 comentario:

Unknown dijo...

ey, hola, tanto tiempo
te acordas vos de tu compañera del jardin :P jajaj
un beso
.vero